He encontrado por la red estos testimonios de testigos directos del asesinato del joven bilbaíno Iñigo Cabacas, mientras se encontraba celebrando la clasificación del Athletic para cuartos de final de la Europa League. Una pelota de goma asesina disparada por la Ertzantza a bocajarro ha acabado con su vida. Espero equivocarme al decir que no creo que se sepa nunca quién fue el culpable y que su memoria será tratada como la de una víctima de tercera, sin reconocimientos públicos políticos, sin rasgamientos de vestiduras, sin dimisiones. Ni siquiera se podrá dar el perdón a nadie, porque en estos casos nadie lo pide. Otro asesinato policial, y van tantos...