Reportaje gráfico de Gabriele Merolli.
La presentación el pasado viernes del proyecto "Té Amargo" en Barcelona nos proporcionó ese "momentico de gloria", el reconocimiento que todos anhelamos. Palmadas en la espalda con gran afectación, ver a los amigos, estar con todos y con nadie, firmar libros, hacerte fotos, conocer gentes, etc. Una de las mejores ideas fue ofrecer un té saharaui al público, muy dulce y nada amargo y una de las peores hacerme esa foto a mi sentado en la mesa y con ese barrigón que estoy alimentando desde que dejé de fumar. Aunque la cámara engorda... ¿O era la tele?






